Desaparición, ¿torturas?, y la angustia de una madre…

0
Nota leida 318 veces
Este pasado miércoles, el protagonista de nuestra historia iba a realizar la denuncia ante la Fiscalía General por supuesta privación ilegítima de la libertad y supuestos apremios ilegales, contra policías de la Comisaria Décima.
    El hecho es que, Ricardo López, estaba desaparecido hacía varios días y de acuerdo a lo que él narra en primera persona, permaneció la mayor parte del tiempo en la mencionada dependencia policial.
En esta nota publicaremos declaraciones de la madre del joven y también las de Ricardo, realizadas en la tarde de este pasado martes.
    Marina Acosta es la madre y comenzó su narración:
“Ricardo apareció hoy día (por este pasado martes). Yo estaba en mi casa” “Él salió el sábado pasadas las 14 horas y a las 17, lo arrestaron en el centro, frente  a la Terminal de Ómnibus. Le pidieron documentos y como no los llevaba, me dijo que lo alzaron en el patrullero y se lo llevaron, a la Comisaría Décima”
    “Ahí, me dijo, que lo golpearon malamente, estaba con los ojos morados y las nalgas llenas de moretones”
“Me dijo que lo desnudaron y lo esposaron con las manos en la espalda, quedando boca abajo, y lo apalearon”…
    “Otros chicos que estaban en el calabozo de la Comisaría les pedía a los policías que no le peguen, por la forma en que gritaba”… “Mi hijo pedía por favor que no le peguen”
“Luego me dijo que lo dieron vuelta, lo pusieron boca arriba, y con una botella de tres litros de gaseosa pero que contenía agua, luego de decirle que abra la boca, le metían la botella en la boca y le largaban el agua con todo y hasta por la nariz le salía el líquido…”
    “Después, al rato, lo largaron desnudo y esposado en el calabozo”
Le rompieron las medias, le rompieron los calzoncillos, también la remera, una campera” “Los compañeros de calabozo le dieron una campera”.
    “Con esa campera semi rota, llegó hoy a la casa”
Luego se agregó a la entrevista el joven Ricardo para dar su versión de los hechos y aclarar otros aspectos.
    Dijo el damnificado: “Tengo 32 años, yo salía de un bar, donde estaba haciendo tiempo, mientras un muchacho me bajaba el Facebook y el Messenger al celular, tomé cerveza, luego pagué y salí corriendo a cruzar la calle para tomar el micro e irme a Huillapima”
“Un móvil policial venia bajando rápido y al verme frenó de golpe” “Se bajaron dos policías y me llamaron. Me pidieron documentos. Les expliqué que no los había traído porque tenía temor de perderlos. Entonces me dijeron que los tenía que acompañar” “Vamos a la Décima, me dijeron”
    “Cuando bajé del móvil, me esposaron, me metieron dentro de una habitación y me empezaron a cagar a palos…”
“Desde el sábado, recién me soltaron hoy día (o sea el martes pasado)”
    “Me dijeron que yo le había pegado a un Oficial de la policía y eso es mentira”
“Además dicen que en la requisa que me hicieron, encontraron un elemento punzo cortante, Yo no tenía nada de eso. Lo que tenía era la billetera y el teléfono. Eso nomás”.
    “Yo tengo un papel donde figura lo que me habían retenido y en el mismo no figura el elemento punzo cortante del que hablan”…
Ricardo tiene domicilio en Pomancillo Este, barrio 20 viviendas  y estaba haciendo la denuncia en Piedra Blanca, Fray M, Esquiú para ir al día siguiente a la Fiscalía, en esta Capital.
    “También me van a llevar a un médico particular que me revise y me dé los certificados para agregar a la denuncia” agregó el joven.
“Los que golpearon fueron cinco. Podría reconocer a dos de ellos” “No pude ver mucho porque cuando me pegaban cerraba los ojos y cuando me pusieron boca abajo, menos aún” “Fue únicamente el día sábado que me pegaron”
    “Mi mamá averiguó por mí en las Comisarías y en el Comando pero nadie sabía dónde estaba” “Presentó la denuncia sobre mi desaparición, luego la levantó”
“La denuncia por desaparición la hizo mi madre el día lunes en la Unidad Judicial número diez”
    Preguntado sobre si tiene antecedentes, Ricardo dijo que por algún desorden, algún estado de ebriedad o alguna “peleíta”, pero nada por robo o algo grave.
Debemos recordar que hubo otro caso tiempo atrás (en julio del año 2015) donde un joven de apellido Paucará denunció que supuestamente había sido golpeado duramente por policías de la Décima y aún espera justicia ya que la causa no fue elevada a juicio, a pesar que hubo varias imputaciones...
    Paucará debió ser intervenido quirúrgicamente…
Compartir
COMENTA CON FACEBOOK

DEJA UNA COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here