El Gobierno sale a contener a los radicales

0
Nota leida 194 veces

El Presidente Mauricio Macri y el Jefe de Gabinete Marcos Peña recibieron a referentes nacionales y Frigerio a legisladores. Exigen respetar la marca Cambiemos.

El Gobierno dedicó toda la semana a evitar una crisis con la UCR por el armado de listas legislativas, cuyo primer capítulo fue el triunfo judicial en Chaco de Ángel Rozas, quien logró imponer su lista de radicales puros y terminó enchastrado en una disputa por la marca Cambiemos con el PRO y la Coalición Cívica.
Ese desenlace tan poco coherente con el concepto de "equipo" encendió luces rojas en la Casa Rosada y es lo que quieren evitar Mauricio Macri y Marcos Peña, defensores de la marca que los llevó al Gobierno y según sus encuestas continúa siendo la insignia política más aceptada del país.
Con esos números, la estrategia del Gobierno para octubre es vender Cambiemos como la marca más elegida del país, porque el peronismo, al margen de su suerte, competirá con múltiples nomeclauras y no tendrá argumentos para vender un triunfo nacional.
La preocupación es de tal magnitud que Marcos Peña se reunió en la semana dos veces con los líderes del radicalismo y Macri los recibió en la Quinta de Olivos. Luego intervino Frigerio.
El presidente y del Jefe de Gabinete se los dijeron este miércoles a los líderes nacionales de la UCR a quienes recibieron en la Quinta de Olivos en un encuentro reservado. Y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, lo reiteró ante legisladores radicales de todo el país que lo visitaron en su despacho el jueves.
Lejos de proyecciones exitistas, los radicales disputan cada lugar en las listas y las primeras peleas se desataron en elecciones provinciales desdobladas, que deben definir sus nóminas por estos días, como el caso de Chaco y La Rioja.
El martes, Peña recibió en su despacho a los cuatro líderes de la UCR reconocidos por el Gobierno: Ernesto Sanz; los jefes de los bloques legislativos, Angel Rozas y el diputado Mario Negri; y el presidente del Comité nacional José María del Corral, quien tampoco logra cerrar una lista única en Santa Fe.
Convertido en el principal armador político del Gobierno, el jefe de Gabinete se tomó una hora para repasar el panorama de cada provincia y no tuvo la mejor la devolución: En casi todas había conflictos para acordar lisas de unidad.
Hay casos preocupantes. En la provincia de Buenos Aires el problema ya no es tanto las listas nacionales (Ricardo Alfonsín sigue rebelde, pero ya nadie lo escucha) sino las locales, donde los intendentes de Cambiemos, sean radicales o macristas, no quieren dar internas, como el caso de Tandil.
En Córdoba hay un pool contra el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, integrado por Negri, Aguad y el macrista Nicolás Massot.
El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo no quiere ceder ningún lugar (el cobista Luis Petri tendría destino en el Ministerio de Seguridad) y no hay consensos a la vista en Santiago del Estero y Corrientes, que este año eligen gobernador. Corrientes también elige intendente en su capital y el peronismo se está reagrupando.
Preocupado, Macri invitó a Negri, Rozas y Del Corral a la quinta de Olivos, donde intentó contenerlos y les adelantó que Elisa Carrió ya no era un problema porque unas horas más tarde ratificaría en TN que competiría por la Ciudad de Buenos Aires, como ocurrió.
Un ejemplo de adoctrinamiento que pidió imitar. Sanz no pudo ir, justamente, porque estaba participando del acto de "radicales en Cambiemos" de la Ciudad de Buenos Aires, armado para marcarle la cancha a Martín Lousteau.
Como el problema no es tanto la superestructura sino el llano, Frigerio lideró este jueves una reunión con legisladores radicales de todo el país con una consigna clara pero difícil: Convencer a los radicales que ya no son oposición, sino parte del gobierno.
"Necesitamos el compromiso de todos ustedes en la defensa mediática y territorial de la gestión de Cambiemos", les pidió el ministro y les recordó un dato que en el Gobierno creen que los radicales olvidan seguido: Ello tienen cuatro ministros nacionales, los dos jefes de los bloques legislativos y el presidente del Banco Nación. "Ustedes son el Gobierno", los motivó.
El problema que ve el Gobierno es que si se expande la situación conflictiva con el radicalismo que se dio en el Chaco en el armado de las listas provinciales, luego resultará muy complicado lograr que se constituya Cambiemos para las listas nacionales.
No es una complicación menor que en muchas provincias, los radicales están cómodos con el lugar de oposición acordada con el peronismo gobernante y la presión del PRO para jugar a fondo genera tensiones inesperadas. "Ocurrió en el Chaco donde Rozas nos bajó a Leandro Zdero, pese a que medía mucho mas que su candidato", se lamentaban este jueves en la Rosada.
De esto se habló con algunos legisladores provinciales presentes en la reunión con Frigerio fueron Orlando Arduh, Ricardo Carbajal, Eduardo Castro, Gustavo De Pietro, Javier Fabre, Héctor Gregoret, Liliana Martínez, Walter Molinda, Claudia Moyano, Marta Seleón, Jorge Sosa, Pablo Villalon, Vanesa Zuccari, Pablo Blanco, Jaime Díaz, Fernando Perello, Carlos Irrazabal, Norma Pastor y Alejandro Cacece. También estuvo Juan Nosiglia, hoy alineado con Martín Lousteau.
Compartir
COMENTA CON FACEBOOK

DEJA UNA COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here