Dic 15, 2018
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El Párroco Moisés Pachado negó acusación sexual

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El cura negó la acusación por abuso sexual que una mujer de Hualfín, Belén, hizo pública a través de su cuenta de Facebook.

El sacerdote Moisés Pachado rechazó ayer en una entrevista  brindada a Radio Valle Viejo, la denuncia pública que por  abuso sexual realizó Ingrid Figueroa Cruz en su perfil de la red social Facebook.

“Niego absolutamente que esto haya sucedido. Yo siempre he estado volviendo por mi pago y no he andado escondiéndome. Ha tenido grandes oportunidades para denunciarme o recriminarme y no lo ha hecho”, dijo. 

“Estoy un poco preocupado. Han elegido las redes sociales y los medios para buscar condena social y que la comunidad juzgue antes que la Justicia. Hay mucha gente que me conoce y está preocupada y sorprendida. Niego absolutamente que esto haya sucedido. Yo era muy amigo de esa familia. La madre de esta señora era muy buena colaboradora de la parroquia. La madre era directora de la escuela de Hualfín y tenía todas las herramientas para comprobar el hecho, si hubiese pasado (sic)”, continuó el cura.

Si bien por el momento la denunciante, no se presentó ante la Justicia, Pachado afirmó: “Estoy a disposición de la  Justicia.  Me pregunto cuáles son las razones que la llevaron a hacer esto. Ella pertenece a esta identificación de los pañuelos verdes, a favor del aborto.

Y manejada por la ideología de género y rechazo a la iglesia. Espero que vaya a la Justicia y muestre las pruebas, y allí nos defenderemos como tiene que ser”, manifestó el párroco en la parte final de la entrevista.

Denuncia en Facebook

El miércoles, Ingrid Figueroa Cruz denunció públicamente al párroco Moisés Pachado. Mediante su cuenta de Facebook la joven catamarqueña explicó lo sucedido en la iglesia de Hualfín, departamento Belén, donde fue abusada por el cura.

En la publicación, relata: “Este sujeto llegaba a mi casa con toda la confianza del mundo, siempre era muy bienvenido por todos, cocinaban para él, ponían el mejor mantel y lo más delicado para semejante bestia.

Un día domingo, después de misa, él me pide que me quede a ayudarle a acomodar todo en la sacristía. Acepto y en eso viene por detrás y me besa. Después, me lleva a su dormitorio, me obliga a que le practique sexo oral, me baja el pantalón y toca mis partes íntimas, le pedía que no lo haga mientras lloraba. Me dice que era un secreto y no lo podía decir a nadie. Salí corriendo, me subí el pantalón como pude. Llegué muy consternada a casa…”.

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Belén · Policiales

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