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Respaldos inconvenientes

Si de contribuir a la reversión del sentimiento antiminero se trata, algunos protagonistas de la política local quizás tendrían que evaluar si sus intervenciones son convenientes. 

No se trata de coartarle el derecho de expresión a nadie, pero la repulsa a la minería tiene en Catamarca como ingrediente principal el despilfarro de la renta que el sector arrojó a favor del erario en la etapa más floreciente de la explotación del yacimiento Bajo La Alumbrera, entre 2004 y 2010. Tal despilfarro tuvo responsables concretos. 

Uno de ellos fue, por ejemplo, el reelecto intendente de Belén Daniel “Telchi” Ríos, quien se refirió recientemente a la situación de YMAD y las proyecciones de la minería en general, sin considerar el rol que cumplió en la edificación de la inquina hacia la actividad.

Ríos era también intendente de Belén en 2006, cuando en el marco de una controversia con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social admitió que pagaba becas con los fondos que el municipio recibía por las regalías mineras. 

Como esta aplicación era contraria a la letra y el espíritu de la ley de distribución secundaria de las regalías, sancionada dos años antes, sus expresiones equivalían a confesar una malversación. Sin embargo, aunque cinco años después del sincericidio perdió el municipio a manos del peronismo, se benefició con la generalizada resistencia institucional a revisar la administración de la renta minera, cuyos desatinos conjugaron incompetencia, irresponsabilidad, clientelismo y corrupción. Que los entuertos involucraran a intendentes radicales y peronistas ha de haber incidido para esta política de impunidad. En el fondo, la circunstancia del correligionario Ríos era similar a la del compañero andalgalense José Perea.

El caso es que las comunidades de Belén y Andalgalá no registraron mejoras significativas en sus calidades de vida gracias al dinero de la minería que sus jefes comunales, Ríos y Perea, manejaron en la era dorada, y es éste hecho el obstáculo más severo que se alza contra la actividad, la dificultad medular para lograr la licencia social. Demanda esfuerzos dialécticos importantes no vincular a Ríos y Perea con el derroche.

El intendente belicho, de todos modos, rezongó hace unos días por la participación de la Universidad Nacional de Tucumán en YMAD y las objeciones que esta casa de altos estudios ha planteado a un acuerdo para que Agua Rica alquile la infraestructura de Bajo La Alumbrera para procesar lo que extraiga una vez que el emprendimiento empiece a andar.

“Ellos no están de acuerdo en avanzar en algunas cuestiones que son importantes para el Gobierno de la Provincia, para el Gobierno nacional, pero a la hora de recibir las regalías y todo lo que les compete no tienen ningún tipo de problemas. Ya ha pasado muchísimo tiempo y creo que la provincia de Catamarca ha cumplido en eso. Hasta cuándo tenemos que seguir regalando nuestros recursos.  Si hemos tenido que pagar algo, ya está más que pagado”, dijo.

El chauvinismo provinciano es el único argumento que hasta ahora se esgrime para justificar el arreglo entre YMAD y Agua Rica, celebrado sin la participación de los miembros que la UNT tiene en el directorio.

No son los intereses de la UNT los que están en discusión, sino los de YMAD. Las dudas surgen porque se le entregará a Agua Rica una infraestructura que costó 1.300 millones de dólares a cambio de un adelanto de alquileres de 12,5 millones de la divisa.
Esto es: Agua Rica se ahorrará una inversión multimillonaria por 12,5 millones y alquileres “a pillar”.

La pregunta es: ¿qué porcentaje de la inversión total de Agua Rica representan los 1.300 millones de dólares que costó la infraestructura de Bajo La Alumbrera? Al intendente Ríos no se le ocurre plantearla, ni se le pasa por la cabeza que, quizás, YMAD podría aprovechar semejante capital para asociarse al proyecto en lugar de cobrar alquileres. 

Es comprensible, porque cuando le tocó administrar las millonadas de las regalías las derivó a alimentar redes clientelares con becas.

Fuente: El Ancasti


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Comentarios

  1. Anónimo dice:

    Donde vive el cronista? Conoce Belén? Sería bueno que se informe bien antes de opinar. Como que no creció Belén? Por favor….

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