El Senado dio sanción definitiva al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea

En una jornada de trascendencia histórica para la política exterior y la inserción económica de la República Argentina, el Senado de la Nación aprobó este jueves por una mayoría abrumadora el proyecto que ratifica el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. La iniciativa, que ya contaba con la media sanción de la Cámara de Diputados, obtuvo un respaldo parlamentario casi unánime con 69 votos afirmativos y apenas tres negativos, consolidando así el compromiso del Poder Legislativo con este entendimiento birregional de escala global.
Desde la Presidencia de la Nación celebraron la ratificación legislativa, señalando que este paso representa la apertura de una nueva etapa en la relación económica entre América del Sur y Europa. El Gobierno destacó que el acuerdo constituye uno de los entendimientos comerciales más relevantes de las últimas décadas, permitiendo a la Argentina reafirmar su decisión de avanzar hacia una economía más abierta, competitiva y basada en reglas claras. Este nuevo marco legal busca no solo fortalecer la integración internacional, sino también potenciar la capacidad del país para atraer inversiones productivas y fomentar la creación de puestos de trabajo genuinos.
Impacto arancelario y proyecciones de crecimiento
El corazón del acuerdo ratificado por el Senado reside en la transformación del esquema de costos para el comercio exterior. Según los datos oficiales proporcionados por el Ejecutivo, la implementación de esta ley permitirá la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones que el bloque del Mercosur envíe hacia el mercado europeo. Esta quita de barreras impositivas otorga una ventaja competitiva sin precedentes para la producción nacional en uno de los centros de consumo más importantes del mundo.
Las proyecciones económicas que sustentan el proyecto son ambiciosas y marcan un horizonte de desarrollo a largo plazo. El comunicado oficial del Gobierno enfatiza que el entendimiento generará un impacto significativo para la economía argentina, con estimaciones que prevén un crecimiento exportador de hasta el 122% en un periodo de diez años. Esta expansión no es casual, sino que responde a una estrategia de ampliación de mercados que busca colocar los productos locales en condiciones de igualdad frente a otros competidores globales que ya operan en la Eurozona.
Sectores estratégicos y sectores beneficiados
La normativa aprobada pone especial énfasis en el desarrollo de áreas clave de la economía nacional que actuarán como motores de esta nueva dinámica comercial. Entre los sectores estratégicos identificados como los principales beneficiados por la apertura de mercados se encuentran la energía y la minería, fundamentales para la demanda de recursos globales, así como la agroindustria y la industria manufacturera. Estos rubros verán simplificados sus procesos de exportación y accederán a una demanda de mayor valor agregado.
El Gobierno sostuvo que, con esta ratificación, el país se posiciona en un sendero de previsibilidad que resulta fundamental para la llegada de capitales extranjeros. Al consolidar un acuerdo de esta magnitud bajo el amparo de una ley nacional, se envía una señal de estabilidad jurídica al resto del mundo. El objetivo final, según se desprende de la información oficial, es que esta apertura comercial se traduzca en una mejora sustancial de los indicadores macroeconómicos y en un fortalecimiento de la infraestructura productiva local, permitiendo que la Argentina compita con éxito en el escenario internacional basado en la eficiencia y la calidad de su producción.




